En el día de ayer la beta del nuevo modo de League of Legends, Dominion, estuvo abierta para todos durante unas horas, horas de difícil acceso al juego, horas de mucha espera para entrar al lobby y otro tanto para que encuentre una partida de Dominion a la que podamos acceder. La cuestión es que pudimos jugarlo, como todos ustedes, y te traigo la verdad de la milanesa.
Personalmente me encontré con un juego muy dinámico y muy divertido, todo se hace rápido y el juego ayuda a que la velocidad sea constante, el modo circular en el que está planteado el mapa siempre ofrece varios caminos para llegar a un mismo punto o desviarse rápidamente a otro punto de control. Los “templos” de velocidad son un buen boost para incrementar esta dinámica sin ofrecer tanta ventaja de un champ sobre otro. Lo mismo ocurre con los buff centrales que, como ya había dicho, reemplazan a los buffs del modo normal (lizard, golem y baron). Son dos cristales centrales, uno por equipo, que tarda unos segundos en ser consumidos y un miembro de un equipo no puede consumir el cristal del equipo rival, interestante balance.
“Cristales para todos.”
Desaparece por completo la opción de junglear porque no hay con qué hacerlo, lo que obliga a que todos los jugadores estén en la “arena” de combate constantemente corriendo de “bandera” en “bandera” y el hecho de que el círculo externo esté todo el tiempo visible nos da la posibilidad de ver cuándo nos vienen a buscar mientras estamos tomando el punto así como también nos permite saber qué punto está tomando el enemigo. Claramente es otro gran punto de balance. Si a todo esto le sumamos que arrancamos en nivel 3 en lugar de nivel 1, que constantemente ganamos experiencia aunque estemos parados apretando shift+3 tirando pasos de los Wachiturros, más la cantidad de oro inicial y lo que ganamos por segundo y la reducción de los tiempos, tanto el de recall como el tiempo que pasamos muertos, podemos ver que estamos todos en igualdad de condiciones en lo que a mapa/terreno se refiere.
Decidí probar a mi champ predilecto, el terror del Void, Cho’Gath. Empecé la partida temiendo que la lentitud de Cho me juegue muy en contra pero para sorpresa no resultó ser así. En Dominion, tanto los pesados tanks (¿de dónde me suena dominion y tank?) como los imparables carries están nivelados en aspectos generales por el solo hecho de que el modo se basa mucho más en aspectos de estrategia de juego y de equipo. Ahora sí o sí hay que ponerse de acuerdo con tus compañeros y no vale de nada tankear un punto de control sin tener un par de compañeros haciendo el aguante para entrar y tomarlo así como tampoco vale de nada correr de frente con un DPS y repartir piñas a lo pavote si después vamos a quedar débiles prestos para que un Kog’Maw venga corriendo y nos escupa de lejos, porque el mapa plantea que esas cosas sean mucho más frecuentes, ahora podemos morir en cualquier momento de manera muy veloz y sorpresiva, al menos al principio cuando no terminamos de entender de dónde salió ese Singed corriendo más rápido que Yi con la ulti activada que nos llevó puestos y se quedó con el punto de control.
Pero atentos, porque ya no hay teamfights, el 4v5 o 5v5 se da en casos extremos en el que todo está perdido y ni siquiera así es común porque siempre suele haber un par de champs que aprovechando la teamfight se van a tomar el punto de control libre más cercano. Las peleas más comunes son 2v2, 2v3 y 3v3 lo que obliga, como ya mencioné, a coordinar una estrategia.
¡Ajá! Yo sabía que no era la primera vez que escuchaba las palabras “tank” y “dominion” juntas.
El gank ya no es tan frecuente o al menos no es difícil advertir que una va a ser gankeado por el solo hecho de tener siempre visible el círculo externo. Siempre podemos suponer (maaaaás o menos) por dónde va a salir el champ enemigo que se metió en la pequeña jungla central.
Tampoco es muy determinante la cantidad de kills que tenga el equipo o un champ en particular, en palabras de otro redactor lolero Neko Bacchiani: “Yo salí primero en un partido con Trynd donde persona que me cruzaba terminaba muerta e igual perdimos como en la guerra porque mis compañeros de equipo estaban más concentrados en buscar teamfights que en bajar torres”.
“Acá pasás si te la bancás.”
En cuanto a lo que respecta a la experiencia en sí de la beta debo decir que el servidor (americano) explotaba, como dije al principio, generalmente, había que esperar bastante para entrar al juego y una vez en el home/lobby podíamos ver un cartel que nos anunciaba que las partidas Dominion podían tardar en crearse, algo esperado por la mayoría pero eso no quitaba que la espera para arrancar la partida fuese eterna. Una vez comenzado el juego resultó ser un desparramo de gente que no entendía lo que estaba pasando a su alrededor y todos moríamos y matábamos a diestra y siniestra mientras trátabamos de llegar lo más rápido posible a los puntos de control. Risas mediante, la partida terminaba en tiempo récord (la más larga dura alrededor de 25 minutos que, cabe recordar, suele ser la mímina duración de un versus normal).
Luego de algunas partidas (algunos lo encontraron desde el primer instante de juego) nos enfrentamos a nuestro más grande enemigo, el adversario número 1 de todo jugador online del mundo, el contendiente más temido, el imbatible, el horrible, el nefasto… ¡El lag! (*música de terror* *rayos y truenos*).
Si el lag tuviese cara sería más o menos así.
El lag, claramente global, producto del alto tráfico de jugadores, generó quejas, bugs y trabas. Sumado a que nadie terminaba de jugar realmente bien habían partidas totalmente perdidas por esta causa. Uno de los bugs que pude atestiguar fue gastar oro en equipo y no tener el equipo, es decir que se descontaba el costo pero se ve que las donaba a caridad o algo por el estilo porque los slots seguían vírgenes. Fue una pena que me pasara en una partida en la que todos los jugadores de mi equipo ya tenían un par de partidas encima, todo arrancaba más ordenado, con el equipo dividido en dos facciones bien armadas y con una estrategia de inicio bastante interesante y dinámica pero el lag nos jugó en contra y nos ponía a disposición del primer enemigo que saliese del lag por esos diez segundos de juego a velocidad coherente.
En definitiva, estamos a la expectativa de la salida gold de Dominion para poder jugar hasta aburrirnos, hasta que nuestra huella dactilar desaparezca y quede pegada al clic derecho, hasta que nuestras teclas Q, W, E, D, F y B se borren (si es que ya no lo están) o peor aún (¿o mejor?), que se deshagan, se derritan y se desvanezcan.
Para el cierre final, la frase oficial del staff de Gameshock fue “En Dominion, si no hay estrategia nada va a funcionar”, y si hay lag menos aún.

