Payday: The Heist Review: delinquir nunca fue tan divertido

Mucha acción y un entretenido modo cooperativo te esperan en esta aventura de malvivientes que no se cansan de dejar en la ruina a cuanto negocio sucio se les cruce por el camino.

Como ya te mostramos en la preview, Payday: The Heist es un título en el que encarnamos a uno de cuatro delincuentes que se ganan la vida robando bancos, insinuando transacciones con narcos para luego robarles sus jugosos dólares y otros negocios no menos turbios. El juego tiene sus interesantes particularidades, como por ejemplo algo que recuerda a lo visto en películas como Punto Límite o Batman: The Dark Knight: los ladrones usan caretas al cometer los delitos para así salvaguardar sus identidades; en este caso visten de traje y usan máscaras de payasos.

Los integrantes de Slipknot se cansaron que le pirateen los discos y ahora chorean ellos

El juego nos introduce en un clásico FPS pero que no posee un modo historia propiamente dicho, sino que vamos eligiendo los escenarios por separado. Éstos culminan con nuestro escape de la escena del crimen, todo en un estilo similar al conocido Left 4 Dead pero en general en mapas de menor tamaño.
La primera impresión apenas comenzamos a jugarlo es la de mucha adrenalina y una sensación de poder por tener la capacidad de sembrar el pánico entre la gente y en el lugar en sí. En el primer escenario entramos caminando al banco como civiles y tenemos una tecla o botón asignado únicamente para comenzar el atraco: al pulsarlo empezamos a gritarle a la gente, sacamos a relucir nuestras armas, y obviamente nos empiezan a disparar los agentes de seguridad a los cuales debemos devolverles el fuego; y mientras todo esto ocurre nos van dando instrucciones por radio acerca de nuestros objetivos para llegar a la bóveda y robarnos hasta el último fajo de billetes.

Relamiéndose al imaginar la plata fácil que espera dentro

Todo ese aluvión de acción nos hace sentir sumergidos en una situación de caos, buscando de aquí para allá objetos que teníamos escondidos en las oficinas del banco para llevar a cabo nuestro “trabajo”, como por ejemplo explosivos o el torno con el cual perforar la cerradura del acceso a la bóveda. Mientras tanto, en los pasillos nos vamos cruzando con la policía que nos tira humo para dificultar nuestra ardua labor, nos dispara y envía unidades cada vez más entrenadas y con mejor equipamiento, francotiradores empiezan a apuntarnos desde helicópteros, y así un sinfín de cosas que nunca dejan la acción desenfrenada en segundo plano.

Y es justamente en ésto en donde Payday: The Heist tiene su fuerte: en lo frenético de cada escenario. Es como si fuera un Counter-Strike sin tener que esperar al siguiente round, con muchos objetivos muy desafiantes en cuanto a la rapidez y estrategia con las que nos movemos para concretarlos. La cantidad de policías es muy numerosa, ya que entran por todos lados; tanto como por cables desde el techo, por los huecos de los ascensores, y/o por todas las puertas y ventanas que existan. Afortunadamente no podemos morir -nuestra vida se va regenerando-, pero sí quedar inhabilitados en el piso disparando de costado hasta que uno de nuestros compañeros venga a levantarnos. Lo mismo ocurre si uno de ellos cae en el fragor del tiroteo, seremos nosotros o nuestros compañeros manejados por la IA quienes deberemos rescatarlos. Pero si no hacen a tiempo a salvarnos, entonces esa partida termina y se da por incompleta.

En este punto es donde el juego muestra su mayor debilidad: la IA es aceptable en cuanto a salvarnos de la situación arriba comentada y a su puntería al momento de suprimir a las fuerzas policíacas que nos quieren hacer desaparecer de la faz de la tierra; pero, no son tan inteligentes al momento de cubrir una entrada o reaccionar frente a determinado objetivo -y mucho menos esperar que ellos lo completen por nosotros. Por lo menos podemos comandarlos rápidamente a que nos sigan al marcarlos con nuestro cursor y utilizar la tecla o botón de interactuar, pero a veces se hace excesivamente difícil completar un escenario por la poca sensatez que tienen para cubrirse del fuego enemigo o ayudarnos a cumplir la misión.

Por el contrario y como era de esperarse, nada se le compara a la sensación de atracar el banco con 3 amigos en línea. Esto representa otro de los puntos cúlmines de esta epopeya delictiva, en la cual de jugar con personas reales cada uno podrá encargarse de distintas tareas al mismo tiempo, como controlar a los rehenes, cubrir cierto sector, buscar el torno para perforar la bóveda, encontrar y maniatar al gerente del banco para sacarle una llave o el C4 para volar la caja fuerte de los narcos, y un largo etcétera con los distintos desafíos que enfrentaremos para llevarnos nuestro botín.

Volando un puente para rescatar a sueldo al hijo de un mafioso magnate chino

La dificultad con nuestros compañeros siendo manejados por la IA es elevada, incluso en nivel normal. La cantidad de enemigos que nos acechan es abrumante y aumenta progresivamente cuanto más tardamos en cumplir un objetivo. Jugando en modo cooperativo esto cambia bastante ya que se puede hacer un buen uso de la estrategia en equipo.

Algo muy positivo en cuanto al desarrollo de cada escenario, es que están diseñados para que ninguna partida sea igual a otra. Así, si bien los objetivos siempre son los mismos, podemos por ejemplo encontrarnos esquivando guardias posicionados en distintos puntos, con hordas de policías entrando desde diferentes lugares o usando otras técnicas para capturarnos. Esto sumado al macro-sistema de logros e ítems desbloqueables a través de los mencionados achievements, hace que Payday: The Heist tenga una rejugabilidad interesante.

Los Federales se avivaron que nos vamos a chorear la guita de los narcos y nos tiran humo

A nivel técnico, si bien el juego no descolla como otras joyas de la actualidad, tampoco decepciona. Visualmente es razonablemente agradable (no tiene opciones para customizarlo en PC excepto por la resolución), el diseño de los escenarios es original de acuerdo a los objetivos de cada misión, y el sonido acompaña la acción de manera bastante fiel. No obstante, las animaciones de los personajes a veces parecen algo toscas y escasas, aunque éstos reaccionan de manera bastante real a las situaciones. Por ejemplo, si alguien que está de espaldas a nosotros no nos vio o escuchó, hasta que no empecemos a dispararle no se va a percatar de nuestra presencia -si es que aún vive, por supuesto.
Mención aparte merece la música, que ya en la pantalla principal te envuelve en el ambiente de lo que depara el juego, y te hace sentir adentro del video Ich Will de Rammstein.

En general, Payday: The Heist me dejó una muy buena impresión; todos los escenarios rebalsan de acción y siempre se juegan de maneras distintas, esto último siendo un agregado muy importante en títulos de este estilo. Por otro lado, la deficiente IA de nuestros compañeros puede ser muy frustrante, cosa que obviamente se soluciona al tener algunos amigos dispuestos a cometer estos crímenes ficticios junto a nosotros. De cualquier manera, es un juego muy recomendable por la originalidad de su planteo y las muchas virtudes que presenta, a un razonable precio de U$S 19.99.

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